El día que fallezcamos nos gustaría que hubiese algo más. Otra vida. Quizás un Dios. Esperemos que un Dios. No por nada, pero nos gustaría preguntarle por qué todo lo que está absolutamente bueno tiene que ser poco saludable para nosotros. ¿El brócoli? Sanísimo. ¿El cruasán relleno de chocolate con azúcar glasé por encima? Nada, malo para las arterías. Que alguien nos lo explique igual que nosotros os diremos que estos calcetines son 90% algodón y supercómodos para ti..